La Montserratina se posiciona como un ícono en la gastronomía venezolana tras 76 años de trayectoria ininterrumpida. Fundada en 1949 por inmigrantes españoles en Caracas, la marca surgió con recetas tradicionales de embutidos y butifarras, inspirada en la Virgen de Montserrat. Desde un pequeño local en El Conde, evolucionó hasta una planta moderna en Las Tejerías, Aragua, ampliando su oferta sin perder su esencia artesanal.
Su portafolio supera los 70 productos, divididos en categorías como parrilleros, madurados y especialidades. Incluye morcillas picante y ahumada, chorizos de ajo, salchicha blanca cruda y chistorra, adaptados al paladar local. Innovaciones como Choriburgers, Untables de morcilla y chorizo, y empaques más accesibles responden a ritmos de vida modernos.
Verónica Maduro, gerente nacional de mercadeo, enfatiza la escucha activa al consumidor como clave de su longevidad. «Son 76 años de historia permaneciendo en la mesa de los venezolanos, con raíces españolas y corazón nacional», afirma, destacando la calidad impecable y el perfil de sabor icónico. Esta estrategia equilibra tradición con vanguardia, posicionándola en desayunos, cenas y parrilladas familiares.
La marca trasciende lo culinario para crear experiencias de unión. Su compromiso con la excelencia operativa la mantiene líder ante consumidores exigentes, con presencia en supermercados y bodegones propios en Caracas. En 2026, sigue innovando con sabores versátiles y proteínas rápidas, fiel a sus «Artesanos del Sabor».

