Lamine Yamal volvió a ser noticia, esta vez fuera del campo. A solo días de ganar la Copa del Mundo, el joven crack del FC Barcelona regresó a la comodidad de su nuevo hogar en Esplugues de Llobregat, una mansión que anteriormente perteneció a Shakira y Gerard Piqué, y que ahora luce como su nuevo refugio junto a su familia.
La propiedad fue adquirida por 11 millones de euros y se encuentra a unos 20 minutos de Barcelona, en una zona residencial que ofrece privacidad, amplitud y un alto nivel de exclusividad. La vivienda, diseñada por la arquitecta Mireia Admetller, cuenta con 3.800 metros cuadrados construidos y una distribución pensada para combinar confort, descanso y vida social en un mismo espacio.
La mansión está organizada en tres plantas principales y dos niveles subterráneos, lo que permite separar de forma clara las áreas privadas de las sociales. En su interior predominan materiales como la madera, el cristal y la piedra, con una paleta de tonos neutros que aporta luminosidad y serenidad a cada ambiente.
Uno de los mayores atractivos de la casa son sus espacios de esparcimiento. La propiedad dispone de dos piscinas privadas, una de ellas con una cascada decorativa, además de un campo de fútbol y una pista de pádel. También incluye un gimnasio totalmente equipado y un estudio de grabación, dos áreas que complementan tanto la preparación física como el ocio dentro de la mansión.
Más allá del lujo, la nueva casa de Lamine Yamal simboliza una etapa de madurez y éxito en su carrera. A sus 19 años, el futbolista no solo disfruta de una nueva realidad profesional, sino también de un espacio pensado para la privacidad y la desconexión en medio de la atención mediática que lo rodea.

