El príncipe George volvió a captar la atención internacional, esta vez por un motivo que va más allá de su papel dentro de la familia real británica. Un informe sobre el impacto comercial de figuras infantiles influyentes lo ubicó entre los menores con mayor valor asociado a su imagen en el mundo, consolidándolo como uno de los rostros jóvenes más seguidos del planeta.
De acuerdo con esa estimación, el hijo mayor de los príncipes de Gales ocupa el segundo lugar del listado, solo por detrás de su hermana, la princesa Charlotte. En el caso de George, el valor atribuido ronda los 3.600 millones de dólares, una cifra que refleja no una fortuna personal, sino el peso mediático y comercial que genera cada una de sus apariciones públicas.
El estudio toma en cuenta el interés que despierta su figura en los medios, el alcance global de su presencia y la influencia que ejerce sobre distintos sectores, especialmente en moda y consumo. No es un fenómeno nuevo: desde hace años, las prendas y accesorios que utilizan los hijos del príncipe William y Catherine suelen agotarse poco después de que se difunden sus fotografías.
Charlotte, por su parte, encabeza la clasificación con un valor estimado de 5.000 millones de dólares, reforzando la enorme proyección que tiene la imagen de ambos niños dentro y fuera del Reino Unido. Su presencia en actos oficiales, así como cualquier nueva imagen difundida por el Palacio de Kensington, se convierte rápidamente en tema de conversación internacional.
El listado también coloca a George y Charlotte por encima de otros menores ampliamente conocidos en el mundo del espectáculo, como North West y Stormi Webster, cuyas apariciones también generan gran repercusión en redes y medios. En ese contexto, los hijos de los príncipes de Gales siguen consolidándose como figuras de gran influencia pública, aun estando apenas en etapa escolar.

