Marjorie de Sousa habló con sinceridad sobre cómo los terremotos que sacudieron Venezuela afectaron no solo a su familia, sino también su manera de ver y afrontar una emergencia. La actriz venezolana, que desde hace años reside fuera del país, aseguró que la tragedia dejó una huella emocional profunda, incluso en medio de la tranquilidad que sintió al confirmar que sus seres queridos estaban a salvo.
Durante una entrevista, de Sousa explicó que una parte importante de su familia logró establecerse en Estados Unidos y que su madre vive actualmente con ella. Sin embargo, reveló que algunos familiares que se encontraban en Venezuela —entre ellos personas que habían viajado desde Portugal— quedaron atrapados temporalmente por las consecuencias del desastre, lo que aumentó la angustia y la incertidumbre en esos días.
La intérprete confesó que, aunque finalmente recibió noticias alentadoras, la preocupación no desapareció del todo. También admitió que aún desconoce el estado en que quedaron algunas propiedades familiares en Venezuela, un detalle que mantiene viva la inquietud sobre lo ocurrido tras la tragedia.
Más allá del susto inicial, Marjorie señaló que la experiencia cambió por completo la dinámica de su hogar. A partir de entonces, ella y su familia adoptaron medidas de prevención que antes no eran parte de su rutina. Entre ellas, destacó que mantienen una maleta con documentos importantes lista para una posible evacuación y un vehículo preparado para trasladar rápidamente a su madre en caso de una nueva emergencia.
“Vivimos con eso”, dijo la actriz al describir el miedo que permanece aun después de que el peligro pasó. Su testimonio refleja que, aunque no todos estuvieron físicamente en Venezuela durante el terremoto, el impacto emocional fue real y profundo. La experiencia, explicó, les recordó la fragilidad de la rutina y la importancia de estar preparados ante cualquier eventualidad.

