Jayden James, el hijo menor de Britney Spears, se está abriendo camino propio en la moda y esta vez lo hizo a lo grande. El joven de 19 años es el nuevo rostro de MAC Cosmetics para la campaña del spray fijador Fix+, uno de los productos más vendidos de la marca (hidrata, fija y refresca el maquillaje, para quien no lo conozca).
Las fotos, tomadas por Sarah Pardini, lo muestran con un estilo de cabello mojado y natural, lejos de la producción cargada que suele acompañar este tipo de campañas. No es su primer paso frente a las cámaras de la industria: hace apenas unas semanas debutó en pasarela para Vetements junto a su hermano mayor, Sean Preston, de 20 años.
El paso de Jayden por el modelaje llega justo cuando su relación con Britney Spears viene reconstruyéndose tras años de distancia entre madre e hijos. Verlo hoy protagonizando campañas de una marca del tamaño de MAC, con su propio nombre y sin necesidad de mencionar el apellido para que todos sepan de quién se trata, dice bastante de hacia dónde va encaminando su carrera (y no, no parece que se vaya a quedar en una campaña sola).
MAC Cosmetics no ha confirmado si Jayden seguirá como imagen de la marca más allá de esta campaña puntual, pero entre el debut en pasarela y esta portada, el hijo de Britney Spears ya se ganó su propio lugar en el radar de la moda, un terreno donde hasta ahora nadie lo esperaba tan pronto.
Que el fichaje sea justo con Fix+ no es un detalle menor. Es uno de los productos insignia de MAC, el spray que termina cualquier look de maquillaje y que la marca suele reservar para caras que ya tienen algo de recorrido, no para debutantes absolutos. Ponerlo en manos de Jayden, a los 19 años y con apenas un par de apariciones formales en la industria, dice tanto de la campaña como del propio joven.
Y el paralelismo con su hermano tampoco pasa desapercibido. Jayden y Sean Preston, hijos de Britney con Kevin Federline, crecieron prácticamente bajo el radar mediático que rodeó a su madre durante años, y ahora los dos están dando sus primeros pasos frente a cámara casi al mismo tiempo, cada uno construyendo su propio nombre por fuera del apellido con el que crecieron.

