Dolly Parton murió el 25 de agosto a los 80 años, en un hospital de Nashville, tras lo que su familia describió como una lucha breve contra el cáncer. Lo que no se sabía hasta ahora es por qué la cantante prefirió mantener el diagnóstico casi en secreto.
Dolly no quería que nadie lo supiera porque no soportaba las cosas negativas y no quería que sus fans se preocuparan.
Stella Parton, hermana de la cantante, a CBS Mornings
Stella lo explicó en una entrevista con Gayle King transmitida el 9 de septiembre. Según contó, ni siquiera toda la familia estaba al tanto: «No quería que muchos miembros de la familia se preocuparan. Algunos lo sabíamos, los más cercanos, pero no todos los parientes», agregó, y describió cómo reconocía el estado de ánimo de su hermana con solo verle la cara, incluso por videollamada.
La muerte de Dolly fue confirmada por su sobrino Bryan Seaver en un video publicado en la cuenta de Instagram de la cantante. Días antes, ella misma le había dicho a la revista People que estaba «lidiando con algunos problemas de salud», sin dar más detalles ni confirmar que estaba hospitalizada. Después, TMZ reportó que pasó cuatro días en una clínica oncológica.
Sé que estaba en paz. Siempre lo notaba con solo mirarla a la cara, incluso si no la había visto en meses.
Stella Parton
Puede que esa haya sido la última decisión de Dolly Parton: proteger a los suyos hasta el final, incluso de sus propias noticias. Más sobre la cantante en su ficha de Wikipedia y en la sección de Música de El Farandi.

