El pasado 14 de febrero, Caracas vivió un Día de los Enamorados distinto. El Anfiteatro del Sambil, luego de una larga pausa, reabrió sus puertas con una noche cargada de emociones, guiada por la voz y el talento de Noreh. Ante más de 1.700 personas, el cantautor ofreció un espectáculo íntimo y potente bajo la producción de Vibra Production y Tucan Entertainment, reafirmando su lugar como uno de los artistas más sensibles y creativos de la escena venezolana.
Desde temprano, los fanáticos comenzaron a colmar el recinto, escribiendo mensajes al artista y preparándose para una velada fuera de lo común. La primera sorpresa vino de la mano de Daniel Ugueto, ganador de una dinámica en redes, quien interpretó “Mi novia se me está poniendo vieja”, de Ricardo Arjona, en un gesto cargado de ternura hacia su madre.
Vestido de negro, Noreh abrió su show con temas como “Los mismos” y “Aguas profundas”, explorando el despecho y la melancolía. La energía creció con canciones emblemáticas como “Spoiler”, “Última cena” y el popular “5 mayor que uno”.
Uno de los momentos más vibrantes llegó con la aparición de Guaco, quienes se unieron al artista para interpretar “Roce”, logrando una fusión impecable de estilos.
Tras una breve pausa, el escenario se tiñó de rosado. Noreh mostró su faceta más romántica con “El Consejo”, junto a la maestra Judith, además de temas como “Tus zapatos”, “La Guaira” y “Visa”, acompañado por un niño del público.
El cierre fue en blanco, símbolo de pureza y gratitud. Canciones como “Muchas mamás”, “Funeral” y “Contigo aprendí”, destacada por el saxofón de Armando Poyo, envolvieron el anfiteatro en un ambiente espiritual. El broche de oro llegó con “Multiverso”, himno de su carrera, que selló una noche inolvidable de renacimiento musical para Caracas.

