A Salma Hayek este miércoles no le tocó soplar solo velitas. La actriz mexicana cumplió 60 años el 2 de septiembre, el mismo año en que, por primera vez, alguien empezó a llamarla abuela.
El nieto llegó en julio, hijo de François Pinault Jr., su hijastro, y Salma lo bautizó con un apodo que ya usa en cada foto: «Panchito». Ella misma lo contó hace meses, con esas palabras que no dejan dudas de lo que sintió con la noticia.
«Tenemos la bendición de dar la bienvenida a la cuarta generación viva de François. Aunque le llamaré Panchito. Parece que le encanta, y no puedo amarle más»
Salma Hayek
La mexicana, nacida como Salma Valgarma Hayek Jiménez en Coatzacoalcos, Veracruz, no se pronunció en redes sobre el cumpleaños en sí (a estas alturas ya sabe que no le hace falta), pero sus fanáticos igual se encargaron de llenarle las publicaciones de cariño. Y no es para menos: entre «Frida», que le valió nominaciones al Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA, «Desperado» junto a Antonio Banderas y aquella escena de «Abierto hasta el amanecer» que todavía se comenta, Salma construyó una carrera que la puso entre las latinas más influyentes de Hollywood sin necesitar reinventarse cada década.
Su filmografía también incluye la telenovela «Teresa» (1989), donde protagonizó uno de sus primeros grandes papeles, «Bandidas» junto a Penélope Cruz y «Son como niños» con Adam Sandler. Desde 2009 mantiene una relación estable con el empresario François-Henri Pinault, con quien tuvo a su hija Valentina Paloma Pinault, aunque su vida terminó llenándose de hijastros y ahora de un nieto que ninguna agenda de rodaje logró opacar.
No es la primera vez que Salma da de qué hablar en El Farandi por un momento familiar: el año pasado fue su emotivo homenaje a Matthew Perry el que le sacó lágrimas a más de uno. A los 60, con nieto y toda la trayectoria a cuestas, Salma sigue demostrando que la edad, para ella, es solo un número más en la lista de logros.

