¿Adivina quién podría quedar en el testamento de Dolly Parton? Miley Cyrus, aunque ni ella ni nadie de su entorno lo ha confirmado todavía.
Tras la muerte de Dolly Parton a los 80 años, la pregunta que quedó flotando es qué pasará con una fortuna estimada por Forbes en más de 450 millones de dólares. Miley Cyrus es su ahijada desde 1992, un vínculo que nació cuando Billy Ray Cyrus le pidió a Parton ser la madrina de su hija. Parton no tuvo hijos biológicos, y su esposo, Carl Dean, había muerto en marzo de 2025.
Entre lo que deja: el 50% de Dollywood Company (el otro 50% está en manos de Herschend Enterprises) y un catálogo de unas 3.000 canciones compuestas a lo largo de su carrera. Con Miley en particular compartió proyectos como «Hannah Montana» y duetos como «Jolene», «Rainbowland» y una versión de «Wrecking Ball».
«La sensación de haber perdido a mi tía Dolly va más allá de lo que me parece adecuado compartir. Nuestros momentos más sagrados fueron privados»
Eso fue lo que dijo Miley Cyrus al despedirse de su madrina. Pero cariño no es lo mismo que herencia: hasta ahora no existen confirmaciones oficiales sobre el contenido del testamento, y todo apunta a que los sobrinos de Parton, no Cyrus, serían los beneficiarios más probables de la fortuna.
El título de ahijada favorita no equivale automáticamente a heredera, y ni el entorno de Parton ni el de Cyrus se han apurado a despejar la duda. Por ahora, lo único confirmado es el cariño; el dinero sigue en el terreno de la especulación.
El catálogo que deja Parton no es cualquier cosa: casi 3.000 canciones compuestas a lo largo de una carrera que la convirtió en una de las figuras más influyentes de la música country, con un negocio propio, Dollywood, que sigue funcionando y generando ingresos. Eso hace que la pregunta sobre quién queda al frente de ese legado, más allá del cariño personal que unía a Parton y Cyrus, sea también una pregunta de negocio.

