Nueva pelea de fondo entre el príncipe Harry y el gobierno británico, esta vez con una acusación grave de por medio. Según reportó The Sunday Times, el duque de Sussex denunció fallas en la entrega de alertas de inteligencia sobre una amenaza terrorista que lo habría involucrado directamente a él y a su familia.
De acuerdo con lo reportado, Harry acusó al presidente del Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y las Figuras Públicas (Ravec) de haber omitido la entrega de datos de inteligencia clasificados, tanto a su propio equipo de seguridad como a las autoridades estadounidenses, sobre una amenaza concreta proveniente de Al Qaeda ocurrida en 2023. Es, por ahora, una acusación de Harry contra el organismo, no un hecho confirmado de manera independiente por Ravec ni por el gobierno británico.
El duque, según la misma fuente, envió una carta directa a la ministra británica del Interior, Shabana Mahmood, pidiéndole que asuma responsabilidad personal en la decisión de si su familia debe recibir resguardo oficial durante sus estancias en Reino Unido. El reclamo se da en medio de un enfrentamiento legal que viene de años atrás: desde que Harry renunció a sus funciones ejecutivas de la corona en 2020, mantiene un pulso prolongado con el Ministerio del Interior por el nivel de protección que le corresponde cuando visita el país.
Como argumento de fondo, Harry ha apelado a su década de servicio militar británico, que incluyó 30 semanas desplegado en Afganistán, y a lo que confesó sobre su experiencia en combate en su libro de memorias «En la sombra», publicado en 2023. La denuncia, tal como la presenta, apunta a una vulnerabilidad real de su familia frente a amenazas terroristas concretas, no a un temor genérico.
Hasta el momento, la información circula a partir de un único reporte de The Sunday Times, replicado luego por otros medios. No hay, en lo revisado, una respuesta pública de Ravec ni del Ministerio del Interior británico confirmando o desmintiendo la versión de Harry.

