Crumpets con Marmite. Ese es, según el propio príncipe Harry, uno de los descubrimientos de Archie y Lilibet desde que la familia cambió Montecito, California, por suelo británico. Para quien no lo conozca: es una tortita esponjosa untada con una pasta de levadura salada de sabor intensísimo, de esas que se aman o se odian sin término medio.
El duque de Sussex volvió a hablar de la mudanza, esta vez en una entrevista con la cadena canadiense CTV. Ahí aseguró que sus hijos, Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, están «felices en la escuela» y que regresar ha sido «estupendo» para toda la familia. No es un mensaje nuevo: a mediados de septiembre, durante la gala de los Invictus Spirit en Londres, ya le había dicho a la revista Hello! una frase casi idéntica: «Estamos metidos de lleno en el trabajo. Los niños están en la escuela. Estamos felices».
Pero el arranque escolar no fue tan redondo como sugieren las declaraciones. Los niños dejaron el primer colegio al que asistieron apenas dos días después de empezar las clases. Un portavoz de los Sussex explicó a Hello! que la decisión se tomó tras consultar al equipo de seguridad, porque la distancia entre la casa y la escuela complicaba el trayecto. Según una fuente cercana a la pareja, las revisiones previas se hicieron, pero el recorrido real solo se pudo evaluar cuando empezó la rutina diaria.
La familia se cuidó de no dejar mal parado al colegio. El comunicado insiste en que los padres siguen «extremadamente agradecidos» con profesores y personal, y que el cambio «no debe interpretarse en ningún caso» como un reflejo de la escuela. Traducido del lenguaje de palacio: nadie quiere que esto se lea como un portazo.
Otro detalle que asoma en la historia: según lo publicado, los profesores del colegio en California no habrían sido avisados de que los niños no volverían este curso. Una mudanza hecha con bastante discreción, como casi todo lo que rodea a los Sussex últimamente.
Mientras tanto, Harry y Meghan Markle apuestan por consolidar su vida en el país donde él creció, y los niños, que hasta ahora habían vivido casi siempre en Estados Unidos, estrenan colegio y costumbres. Si se perdió el capítulo anterior, aquí contamos cómo mostró Meghan su nueva vida en Reino Unido.

