Durante siete años fue el hombre que decidía quién se subía al escenario más visto de la televisión estadounidense, y ahora le tocó escogerse a sí mismo. Jay-Z será el artista principal del show de medio tiempo del Super Bowl LXI, según anunciaron la NFL, Apple Music y Roc Nation la noche del lunes 26 de octubre, en pleno descanso del duelo entre los Cowboys de Dallas y los Eagles de Filadelfia en Monday Night Football.
El detalle que tiene a todos sonriendo es que Roc Nation, la empresa que el rapero fundó en 2008, asesora y produce los espectáculos de la liga desde 2019, medio tiempo incluido. O sea, el jefe de casting terminó en el cartel (y en la NFL nadie parece tener queja). La cita es el 14 de febrero de 2027 en el SoFi Stadium de Inglewood, California, con transmisión de ESPN y ABC y señal en Disney+.
Lo curioso es que él mismo había cerrado esa puerta. Cuando se firmó la alianza con la liga, Jay-Z le advirtió al comisionado Roger Goodell que si la conversación era para ponerlo a cantar en el Super Bowl, ahí mismo se terminaba. Goodell contó ahora que su única petición desde el principio fue que el rapero tomara el escenario cuando sintiera que había llegado su momento, y por lo visto lo sintió en 2026.
“De Reasonable Doubt al escenario del medio tiempo del Super Bowl, esto ha sido un viaje. Treinta años de música, trabajo y cultura en el escenario más grande del mundo. Esta racha sigue siendo un sueño hecho realidad”
Jay-Z, en un comunicado recogido por ESPN
El anuncio tampoco cayó del cielo. Jay-Z acaba de cerrar en ese mismo estadio la gira con la que celebró los 30 años de Reasonable Doubt, su álbum debut de 1996, después de llenar tres noches el Yankee Stadium y de agotar sus fechas en Londres y París. En SoFi, su hija Blue Ivy tocó el piano en “The Story of O.J.” y “Dead Presidents”, mientras por la tarima pasaban Scarface, John Legend, DJ Khaled, Dr. Dre, Snoop Dogg y Too $hort. En Nueva York los invitados habían sido Beyoncé, Rihanna, Eminem y Nas, así que las apuestas sobre quién lo acompañará en febrero ya empezaron solas.
El currículum aguanta la presión. Shawn Carter, su nombre real, suma 25 premios Grammy y 89 nominaciones, la segunda cifra más alta de la historia, superada solo por la de su esposa, Beyoncé, que ya cantó en dos ediciones del Super Bowl. Fue el primer rapero en entrar al Salón de la Fama de los Compositores, en 2017, ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2021 y tiene cuatro premios Emmy. Roc Nation será la productora ejecutiva del espectáculo y Hamish Hamilton estará a cargo de la dirección.
Eso sí, le toca suceder a Bad Bunny, cuyo show de febrero promedió 128,2 millones de espectadores en Estados Unidos, el cuarto medio tiempo más visto de la historia, por detrás de Kendrick Lamar, Michael Jackson y Usher. El puertorriqueño, que había llegado como el primer artista en español en encabezar ese escenario, se llevó además siete premios Emmy, un récord. Con esa vara tan alta, Jay-Z tiene un problema que ningún otro artista del medio tiempo tuvo: si algo no convence, no hay productor a quien reclamarle, porque la decisión fue suya.

