Shakira volvió a convertir el escenario en una pasarela de impacto durante el show de medio tiempo de la final del Mundial 2026. La cantante colombiana deslumbró con un vestido personalizado por Roberto Cavalli, una pieza pensada para resaltar su energía escénica y, al mismo tiempo, elevar el brillo de una noche histórica.
El diseño estuvo a cargo de Fausto Puglisi, director creativo de la firma italiana, quien apostó por una silueta inspirada en los tonos del atardecer. La propuesta combinó naranja, amarillo y rosa intenso, una paleta que evocó tanto la fuerza de la artista como un paisaje luminoso y vibrante. Además, la pieza estuvo bordada con más de 200.000 cristales Swarovski colocados a mano, en un trabajo artesanal que requirió alrededor de 120 horas de confección.
Aunque a simple vista parecía un vestido, en realidad se trataba de un conjunto de dos piezas. El look incluía un body con escote cruzado y una falda drapeada con flecos, creada para acompañar cada movimiento de la barranquillera sobre el escenario. Todo el conjunto fue diseñado para captar la luz del estadio y multiplicar el efecto visual en cada paso de la presentación.
La colaboración entre Shakira y Roberto Cavalli no fue casualidad. La artista ya había marcado momentos inolvidables en otros Mundiales, pero esta apuesta llevó su relación con la moda deportiva a otro nivel. El resultado fue un look que no solo acompañó su performance, sino que terminó robándose parte de la conversación global de la noche.
Con esta aparición, Shakira reafirmó que su vínculo con los grandes eventos deportivos sigue intacto y que su presencia en escena continúa siendo sinónimo de espectáculo, estilo y memorabilidad.


