Hay frases que regresan como un búmeran, y a Leonardo Villalobos le acaba de volver una que ya había usado hace dos años. En una entrevista grabada en formato pódcast, que el periodista Juan Pablo González difundió en X el 31 de octubre, el animador zuliano repitió que no tiene «enchufe», solo que esta vez lo dijo mientras lamentaba lo ocurrido el 3 de enero (por si alguien lo olvidó, la madrugada en que una operación de Estados Unidos terminó con la captura de Nicolás Maduro).
«Yo no hablo de política, yo hablo de realidad», arrancó. Contó que aquel día le pareció «terrible» que «bombardearon Venezuela» y que pasó horas con una de sus hijas «metida en un hueco», entre gritos y lo que describió como una pesadilla. Lo que no pronunció en ningún momento fue el nombre de Maduro: cuando le tocó hablar de la tarima de campaña donde estuvo con él, lo llamó «quien era en ese momento el presidente de la República».
Esa tarima es justamente la que lo persigue. En junio de 2024, Villalobos apareció animando un acto de campaña de Maduro en Mamera, al oeste de Caracas, y las redes se le vinieron encima. Semanas después, su cara salió en el carrusel de artistas señalados como enchufados que publicó el esposo de Diosa Canales, y en septiembre de ese año estrenó Estrellas de la cocina en Televen junto a Andreína Castro.
Por su parte, él insistió en que su trabajo no tiene color. «Ni tengo enchufe, ni tengo sueldos del gobierno, ni he hecho nunca un negocio con el gobierno», aseguró, y explicó que lleva «casi 30 años» animando tarimas de alcaldías y gobernaciones «de un lado y del otro». La frase suena conocida porque en 2024 ya le había dicho algo muy parecido a Franklin Virgüez en una nota de voz que circuló en redes, poco antes de subirse a la tarima de Mamera.
La parte que más comentarios levantó tiene que ver con los negocios. Villalobos dijo que tener una empresa con el régimen, si se hace «de buena manera», no tendría «nada de malo», porque «mucha gente» lo hace «pero no es pública». Luego apuntó hacia otros y pidió revisar «las fortunas que tienen en Miami, en el Doral» quienes, según él, «cadiviaron» y se valieron de amigos. De sí mismo habló de un apartamento, de un carro de 2014 y de que trabaja todos los días.
En lo personal, la postura le salió cara. Cuando le preguntaron si perdió amistades por el video de 2024, admitió que el golpe vino sobre todo de la familia, de «dos o tres primas locas». En X, mientras tanto, la conversación apenas comenzaba.
Entre cientos de respuestas al video hubo de todo, y no todo publicable. Algunos usuarios se fueron por las cuentas, como @kleymaldonado, que le contestó con aritmética pura:
Otros prefirieron el refrán, como @disiactiva, que le aplicó la vieja prueba del pato en versión criolla:
Nacido en Maracaibo en 1970 y recordado por su paso por Súper Sábado Sensacional y Portada’s, según su ficha biográfica, Leonardo Villalobos se despidió de la entrevista asegurando que duerme «con esta sonrisa».

