El pueblo venezolano recibió un inesperado gesto de solidaridad desde Uganda, donde un grupo de niños interpretó “Viva Venezuela, mi patria querida” en señal de apoyo tras el devastador terremoto. La presentación estuvo acompañada de baile, alegría y una energía que llenó de emoción a quienes la compartieron.
La canción, inmortalizada por Un Solo Pueblo, es uno de los símbolos musicales más representativos de Venezuela, por lo que el homenaje tuvo un valor especial. La mezcla de inocencia, cultura y cariño convirtió el momento en una muestra de hermandad que rápidamente destacó por su fuerza simbólica.
Más allá del acto artístico, la interpretación transmitió un mensaje claro: la humanidad se mantiene unida incluso en medio del dolor. El gesto de estos niños recordó que la empatía no entiende de fronteras y que el mundo sigue pendiente de quienes hoy sufren.
Con este homenaje, Uganda dejó una muestra de respeto y afecto hacia Venezuela, en una escena que emocionó por su sencillez y su profundo significado.

