El grupo de Dr. Yaso vuelve a demostrar que la risa también puede ser refugio en medio de la tragedia. Esta vez, se colocaron la bata blanca y las narices rojas para visitar a las familias que se encuentran refugiadas en el Parque del Oeste Alí Primera, luego del fuerte sismo que golpeó al país.
A través de un mensaje lleno de sensibilidad, compartieron que la jornada estuvo marcada por la esperanza, la empatía y la intención de acompañar a quienes atraviesan momentos de incertidumbre y miedo. Su visita buscó transformar, al menos por un instante, la energía del lugar y recordarles a los afectados que no están solos.
“Hoy el Parque del Oeste Alí Primera se llenó de narices rojas y, sobre todo, de muchísima esperanza”, expresaron, al relatar el encuentro con niños, mamás, papás y abuelos que abrieron las puertas a la alegría en medio de la dificultad.
Los payasos humanitarios de Dr. Yaso insistieron en que una sonrisa no borra los problemas, pero sí puede convertirse en un puente de luz en tiempos tan complejos. Esa fue justamente la misión que llevaron a cabo durante su visita: abrazar con el alma y regalar un momento de alivio a quienes más lo necesitan.

