La reina del Halloween volvió a cumplir, y esta vez lo hizo con sus propias manos. Heidi Klum llegó a la edición número 25 de su fiesta de Halloween, el sábado 31 de octubre en el local Cathédrale de Nueva York, convertida en una mano gigante, cortada y ensangrentada, copia exacta de su propia mano izquierda.
Del disfraz solo asomaban sus ojos y su boca, por donde le corría sangre mientras le sacaba la lengua a los fotógrafos. Los dedos hacían de piernas, las uñas largas iban pintadas de rojo y en el anular brillaban réplicas de su anillo de compromiso y su argolla de matrimonio. Por arriba, la muñeca terminaba en ligamentos y tendones colgando (sí, como lo lees), y a su lado desfilaron ayudantes con trajes de protección manchados de sangre, como recién salidos de la escena del crimen.
La idea le llegó hace un año, mirándose la mano. «Pensé: ‘Oye, creo que podría meter mi cuerpo aquí de alguna manera'», contó a CBS News. Para hacerla realidad volvió a llamar a Mike Marino, su maquillador de efectos especiales de cabecera, que al principio dudó de que se pudiera lograr. Sin embargo, el resultado salió del taller después de cuatro meses de trabajo, y la noche de la fiesta meterse dentro le tomó entre cinco y seis horas.
El primer vistazo lo dio ella misma en Instagram, con un video que arranca en su mano real, uñas rojas y argolla incluidas, y termina con el monstruo caminando sobre sus dedos. Lo tituló «Talk to the hand» («habla con la mano»), y no hizo falta explicar nada más.
Su esposo, Tom Kaulitz, no pudo acompañarla porque estaba de gira, aunque tampoco quedó fuera del todo: su nombre aparecía tatuado en el dedo anular del disfraz. «Un poquito de Tom está conmigo», dijo Klum. A la hora de las quejas, admitió que lo más difícil fue cargar con la pieza, y lo dijo con un juego de palabras en inglés que nadie dejó pasar: «Hands down, the hardest thing is carrying it» («sin duda, lo más difícil es llevarla»). «Pesa bastante», agregó.
Antes de la gran noche, Klum calentó a sus seguidores durante semanas. En septiembre prometió un disfraz «muy, muy sangriento» que, según ella, «combina muy bien con el vino tinto», y el 27 de octubre publicó una foto de lo que parecían intestinos de utilería, con cuatro días de cuenta regresiva.
Por supuesto, la vara estaba alta. En 2022 se arrastró por la alfombra como un gusano gigante, en 2023 apareció como un pavo real acompañado por bailarines del Cirque du Soleil, en 2024 fue E.T. y en 2025 eligió a Medusa, con serpientes que se movían en lugar de cabello. Entre los disfraces de famosos de cada temporada, los suyos siguen siendo los que más se comentan.
La tradición, de hecho, viene de lejos: Klum organiza la fiesta desde el año 2000 y solo la suspendió en 2020 y 2021 por la pandemia. Además, guarda todos sus disfraces en cajas, así que la mano ya tiene dónde vivir.

