Dexter Morgan atraviesa una crisis de mediana edad, y en su caso no se resuelve con un carro deportivo. La temporada 2 de Dexter: Resurrection llegó el viernes 30 de octubre a Paramount+ y lo encuentra con ganas de que alguien, por fin, le reconozca el trabajo (sí, ese trabajo).
Son diez episodios, uno cada viernes, con final el 1 de enero de 2027. Conviene saber algo antes de ponerse cómodo: la temporada está solo en el plan Premium de la plataforma, porque el Essential no la trae. Y como el calendario no perdona, el noveno capítulo cae el 25 de diciembre, así que la cena de Navidad viene con plástico en las paredes.
La historia salta tres años después de la muerte de Leon Prater, el multimillonario que Dexter liquidó al cierre de la primera temporada. En ese tiempo sumó dos asesinos más a su lista, y su hijo Harrison (Jack Alcott) está a punto de graduarse en la academia de policía, que en esa familia ya es casi un chiste interno.
Para complicarle la vida, los guionistas le pusieron dos rivales de peso. Brian Cox es Don Framt, el Destripador de Nueva York, un asesino al que los detectives tienen en interrogatorio, y Dan Stevens es Owen Stark, el llamado asesino de los cinco distritos, que apenas empieza a dejar su firma en la ciudad. Dexter queda en medio de los dos con el ego pidiendo aplausos, y eso promete.
El chisme grande, de todos modos, se llama Angel Batista. El personaje de David Zayas murió en la primera temporada de un disparo de Prater, pero durante el rodaje el actor apareció en Times Square junto a Michael C. Hall, y su regreso quedó confirmado. Lo que nadie ha explicado es cómo vuelve un muerto.
Hall soltó una pista en una entrevista con Gold Derby, cuando habló del «paisaje interior» de Dexter, ese lugar donde lo siguen visitando su padre Harry, su hermano Brian y Debra, y dejó abierta la puerta para que Batista aparezca ahí. Traducido: el policía podría volver como un fantasma más en la cabeza del asesino más ordenado de la televisión.
Detrás de cámaras manda otra vez Clyde Phillips, y la producción se quedó en Nueva York: rodaron del 13 de abril al 19 de septiembre en estudios de Manhattan. La primera temporada dejó la vara alta, con 95 % de aprobación en Rotten Tomatoes, y la segunda llega con esa comparación encima. Por si fuera poco, Desmond Harrington vuelve como Joey Quinn, ahora en el elenco fijo. El segundo episodio llega el viernes 6 de noviembre.

