Netflix no se dio ni dos semanas para pensarlo. La cuarta temporada de The Diplomat (La diplomática) se estrenó el 15 de octubre y el jueves 29 de octubre la plataforma ya había firmado la quinta. Así que Kate Wyler sigue en el cargo y, con ella, el matrimonio más incómodo de la televisión.
Los números explican el apuro. Según Netflix, la nueva entrega subió al tercer puesto del Top 10 global en su segunda semana y se coló en la lista de 63 países. Y no es la primera vez que la plataforma se adelanta con esta serie: la cuarta temporada la confirmó antes de que saliera la tercera.
El pleito, como siempre, empieza en casa. En esta temporada, la paz que Kate (Keri Russell) había amarrado entre Estados Unidos y el Reino Unido salta por los aires, y su matrimonio con Hal Wyler (Rufus Sewell), ahora vicepresidente, se cae a pedazos. Hal, para rematar, se alía con la presidenta Grace Penn (Allison Janney) en un plan para robarle a Rusia su arma más poderosa, una jugada que pone al país al borde de la guerra.
Kate no se queda de brazos cruzados (nunca lo hace). Su respuesta es hacer equipo con Todd Penn (Bradley Whitford), el esposo de la presidenta, para frenar a la dupla. Cada uno termina conspirando contra su propia pareja, y Netflix lo vendió justo así: dos matrimonios que amenazan con comerse vivos.
De la quinta temporada todavía no hay trama ni fecha. Debora Cahn, creadora de la serie, sigue al mando, y Russell repite como protagonista y como productora ejecutiva.
A esta altura, la temporada de premios ya tiene a Russell como cara conocida. La vimos nominada en los SAG Awards 2024 y en los Globos de Oro 2025, y por la tercera temporada se llevó el premio del Sindicato de Actores a mejor actriz de drama. Janney, por su parte, ya tiene un Emmy por su papel en la serie. Con ese historial y el público pegado a la pantalla, a Netflix le habría costado más explicar una cancelación que firmar otra temporada.

